Castro de la Encarnación (Mellanes, Zamora)

Localización

Mellanes (Rabanales, Zamora, España)


Visita virtual al Castro

Vuelo Interministerial (1973). IGN
Vuelo Interministerial (1973). IGN

El Castro de la Encarnación es uno de los múltiples ejemplos de este tipo de poblamiento que podemos encontrar en la comarca de Aliste.

 

Como todo  castro, se define por enclavarse en un lugar elevado, con cierto dominio visual de su entorno, y con una barrera física o muralla que lo delimita allí donde el terreno no supone una defensa. En el caso de la Encarnación, cuenta además con una doble línea de foso, lo cual lo convierte en un caso singular.

 

La muralla genera una forma en planta semialmendrada, con sus tramos más elevados en los lados NO y SO, puesto que el castro se ubica al final de una larga plataforma amesetada que se extiende hacia el O. Es en esos flancos, sobre todo en el NO, donde más fácil es apreciar la doble línea de foso. En los lados NE y SO el propio cortado natural, que da término a la meseta abruptamente, ha sido reforzado con un suave terraplén. Tenemos constatadas dos entradas seguras al N y al S y el vano que actualmente se emplea para llegar hasta el cementerio, que probablemente constituyera una tercera, mirando al O. Desde el lado oriental se controla perfectamente un tramo del valle del río Mena (justo en la otra orilla se ubica en la actualidad el pueblo de Mellanes), que surca el terreno en suave curva  desde una dirección O-E hacia el NE, en busca de su desembocadura en el río Aliste, ya cerca de Gallegos del Río. Aguas arriba, a unos dos km, encontramos el Castro de la Luisa. 

 

El nombre del castro proviene de una ermita que se enclavó dentro de sus muros en épocas históricas, y de la que desconocemos su año de fundación -aparece en los registros a partir del siglo XVII-. Conocida originalmente como Nuestra Señora del Castro y posteriormente ya como Nuestra Señora de la Encarnación, habría caído en el abandono en torno a finales de la primera mitad del siglo XVIII. Su progresiva ruina fue señalada en diferentes documentos desde entonces, hasta su total desaparición. Hoy en día el pueblo de Mellanes mantiene su cementerio municipal dentro del propio castro, quizá como recordatorio del lugar donde se hallaba la antigua iglesia, que pasó de recibir su nombre por el castro, a dárselo tal como lo conocemos hoy día.

 

La superficie cercada por su muralla es de aproximadamente 3,6 ha, cubierta por un tupido robledal y una pequeña finca, en su extremo este -hoy en desuso- dedicada a usos agrícolas. Hasta el inicio de nuestras excavaciones (en 2018), nunca había sido excavado arqueológicamente, siendo los diferentes equipos de prospección que lo han investigado incapaces de recuperar materiales arqueológicos en superficie elocuentes para su correcta ubicación cronológica, más allá de una vaga asignación a la Edad del Hierro, como evidentemente señala su fisonomía general.

El primer investigador que dio noticia del castro a la comunidad arqueológica fue Gómez Moreno, que lo visitó a inicios de siglo XX, publicándose junto con el resto de sus investigaciones sobre la provincia de Zamora tiempo después (GÓMEZ MORENO, 1927: 15). Señalaba las características físicas del yacimiento, pero anotando que en el lugar sólo se tenían vagas noticias de hallazgos de monedas, elemento que no suele faltar en el decir popular con respecto a los lugares antiguos de orígenes ignotos, tesoros a veces ciertos, otras tantas imaginados. 

 

Pasó bastante tiempo hasta que se volviera a dar noticia de él, concretamente, por Sevillano Carbajal (1978) y luego por Esparza en su gran inventario de yacimientos publicado en 1986. En él se nos da noticia de agujeros que pudieran pertenecer a acción de furtivos, pero que quizá más bien sean la evidencia de la explotación maderera de robles antes de su protección medioambiental.

 

La Junta de Castilla y León, cuando acometió los inventarios de bienes patrimoniales de cada provincia al calor de la Ley de Patrimonio Histórico Español 16/1985 de 25 de junio, incluyó el yacimiento como parte del catálogo zamorano por medio de la prospección de Alberto Campano Lorenzo. Será reprospectado por Esparza junto a Martín Valls en 1996, y finalmente por la empresa Strato en 1999, quien realizó una buena labor de revisión e incluyó información sobre el estado de afección del acceso principal, en relación a la creación de un acceso para vehículos que permitiera acceder con coches fúnebres hasta el cementerio, puesto que hasta entonces los vecinos de Mellanes venían subiendo los féretros a hombros por el escarpado camino que da acceso directo al camposanto, en la vertiente NE del yacimiento.

 

Tras la labor de estos investigadores, en 2018 Zamora Protohistórica lo prospectó en su prospección del patrimonio arqueológico del municipio de Rabanales, dando comienzo a nuestras intervenciones posteriores, centradas en la excavación de sondeos arqueológicos en el mismo.

 

Bibliografía:

 

-       ESPARZA ARROYO, A. (1987): Los castros de la Edad del Hierro del noroeste de la provincia de Zamora. Zamora, pp.92-94.

-       GÓMEZ MORENO, M. (1927): Catalogo monumental de la provincia de Zamora (1903-1905). Madrid, pp. 15-16.

-       SEVILLANO CARVAJAL, V. (1978): Testimonio arqueológico de la provincia de Zamora. Zamora, 176-177.

-       Ficha de Inventario 49-172-0004-01, depositada en el Servicio Territorial de Cultura de Zamora, redactada por J. C. Misiego Tejeda. (06/08/1999)

Excavaciones

Campaña de 2018

Campaña de 2019

Campaña de 2020