El Castrico (Rabanales, Zamora)

Localización

Rabanales,(Zamora, España)


Vuelo Interministerial (1973). IGN
Vuelo Interministerial (1973). IGN

El yacimiento de El Castrico se ubica junto al caserío de la actual población de Rabanales. De hecho, una breve observación de la disposición de uno y otro sugiere que el pueblo ha ido rodeando la suave colina que alberga el yacimiento, en un desplazamiento secular, dejando el centro de la antigua población como zona de huertas, dada la feracidad del suelo y la excelente disposición de fuentes de agua. De hecho, gracias a la labor continua de sus moradores en las huertas, arando, abriendo pozos, es como se han ido observando la aparición de diferentes restos que indicaban el alto potencial arqueológico de este yacimiento.

 

En plena zona de castros alistanos, que se vienen relacionando con el grupo astur de los Zoelas, en el periodo de cambio de era aparece aquí un nuevo tipo de poblamiento que parece asociado a la instalación de nuevos poderes llegados con el Imperio Romano. Si bien desconocemos si con anterioridad pudo haber algún tipo de poblamiento originario en ese mismo lugar, la rica epigrafía que aparece en los muros de la iglesia parroquial y en varias casas de Rabanales atestigua la presencia de élites regionales que no vemos en los castros del entorno. Parece por tanto que El Castrico representa una nueva forma de construir, de plantear y repartir el espacio, desconocida hasta entonces en estos parajes. Los restos en superficie nos hablan de un enclave de dimensiones mayores a las habituales hasta entonces, con construcciones plenamente romanas -como atestiguan los materiales constructivos-, seguramente en algún caso con edificios de mayor calidad que meras viviendas campesinas y espacios de almacenaje.

El primer investigador que dio noticia del castro a la comunidad arqueológica fue Gómez Moreno, que lo visitó a inicios de siglo XX, publicándose junto con el resto de sus investigaciones sobre la provincia de Zamora tiempo después (GÓMEZ MORENO, 1927: 12-15). Al analizar las diferentes muestras de epigrafía que encontró en Rabanales, supuso para el yacimiento de El Castrico una categoría urbana y, motivado por un epígrafe en el que pudo leer las letras "CUR", sugirió que pudiera tratarse de la capital del pueblo Zoela, Curunda. Lamentablemente este epígrafe desapareció y ningún otro investigador pudo constatar lo dicho por Gómez Moreno, y las líneas interpretativas descartan ampliamente esta identificación, que de hecho tiende mayormente a relacionarse con el Castro de Avelãs, en el concelho de Braganza.

 

Poco a poco, al calor del aumento de estudios arqueológicos de la provincia de Zamora, el yacimiento de El Castrico fue visitado por varios autores: Sevillano Carvajal (1978: 238), Martín Valls y Delibes de Castro (1981: 176-177), Esparza Arroyo (1986: 107) o Bragado Toranzo (1991), mayormente centrados en el material epigráfico reutilizado en los edificios de Rabanales. 

 

A ello se añade el interesante libro del erudito Rivas Blanco, llamado Rabanales visto desde Aliste (1986), donde nos da una detallada relación de todos los hallazgos de los que tenía constancia, incluyendo alguno que él mismo realizó al cavar un pozo en una finca familiar. Nos señala, como también hoy día nos indican otros vecinos de Rabanales apasionados por el yacimiento, que no es rara la aparición de elementos llamativos, donde la palabra mosaico acude rápido a los labios.

 

Desde entonces otros investigadores han centrado su mirada en el Castrico, siempre a través de la epigrafía de Rabanales. Así, sucesivas publicaciones inciden en la importancia que debió haber tenido el yacimiento y debaten sobre cómo identificarlo, si con Curunda (VV.AA.:2007, aunque ya bastante descartado (ABASCAL PALAZÓN, 2019), con una mansio denominada Caesera/Caesara, siguiendo los miliarios de Babe y San Vitero (RODRÍGUEZ COLMENERO, FERRER SIERRA y ÁLVAREZ ASOREY, 2004:120-122). Ello no estaría en contradicción con la anterior propuesta de Lemos que ubicaría en Rabanales el topónimo de Compluteica (LEMOS, 1993: 283-299, pues a juzgar de Beltrán Ortega Caese/Caesarea podría tratarse de un sobrenombre de la misma (BELTRÁN ORTEGA, 2016)

 

 

 

Tras la labor de estos investigadores, en 2018 Zamora Protohistórica lo investigó en su prospección del patrimonio arqueológico del municipio de Rabanales, volviendo en 2019 con la realización de una prospección intensiva. En 2020 nos planteamos la realización de una prospección por georradar, guiada por análisis LIDAR que indiquen las zonas más óptimas de concentración de elementos arqueológicos.

 

Bibliografía:

 

 

 

Excavaciones

Campaña de 2018

Campaña de 2019

Campaña de 2020